Todo lo que necesitas saber sobre el Kéfir

Todo lo que necesitas saber sobre el Kéfir

 

La bebida saludable que está de moda

El Kéfir o Yogur de Búlgaro es hoy en día una de las bebidas saludables más populares a nivel mundial. Actualmente muchas celebridades lo consumen y lo han catapultado a la fama, pero resulta que el Kéfir o Yogur de Búlgaro no es precisamente algo q se acaba de inventar, por el contrario es a ciencia cierta una bebida que desde hace siglos se consume, solo que no había alcanzado la popularidad hasta hace poco.

Origen del Kéfir

Remontémonos un poco a su origen. El Yogur de Búlgaro es una bebida láctea, también conocida como Kéfir. La palabra Kéfir proviene de Keif”, que en turco significa “sentirse bien”, así que nada más partiendo de allí ya podemos determinar que tan solo su nombre nos habla de salud y bienestar.

Continuando con los orígenes del Kéfir, es importante aclarar que los primeros en producirlo y por ende también en consumirlo fueron los habitantes de las montañas del Cáucaso. Mucho se ha hablado sobre el misterio que causaba que dichos pobladores fueran tan longevos, muchos creen que se debe al consumo de Kéfir. De hecho, durante el siglo XX el Kéfir se hizo un tanto popular en Europa precisamente por eso, porque todos querían ser tan longevos como los habitantes de las montañas del Cáucaso.

En 1908, un científico ganador de premio nobel de biología llamado Elie Metchnikoff, fue el primero en recomendarlo de manera oficial en nombre de la ciencia. ¿La razón? Para este científico el Kéfir tenía una serie de propiedades que lo convertían en una gran opción a la hora de alimentarnos de manera saludable, pero su recomendación iba mucho más allá de basarse en el hecho de que el Kéfir es un producto natural sin daños colaterales al organismo, la verdadera razón es que el Kéfir o yogur de Búlgaro es un producto que no solo no hace daño, sino que aporta grandes beneficios a la flora intestinal, especialmente durante el proceso digestivo.

Kéfir, propiedades:

Actualmente, más de un siglo después de que la ciencia lo hubiera descubierto, el Kéfir es considerado un tipo de bebida cuya base es leche fermentada, la cual gracias a su alto contenido en probióticos ha pasado a ser una especie de medicina natural para aquellas personas que padezcan problemas intestinales o sean intolerables a la lactosa.

Para poder entender los beneficios del Kéfir es importante que conozcamos primero sus propiedades. El Kéfir tiene una serie de propiedades bastante interesantes que hacen de él una bebida milenaria que desde tiempos remotos aporta beneficios de salud al organismo de las personas que lo toman. Su principal activo es el lactobacilos, un probiótico que se encuentra en el Kéfir y cuyos aportes son bastante beneficiosos.

El lactobacilos es una bacteria no patológica, es decir, una bacteria que podemos catalogar como beneficiosa. Recordemos que los probióticos son eso, bacterias no digeribles que se alojan en nuestros intestinos ayudando a reconstruir la flora y reparar cualquier daño que alguna otra bacteria negativa haya causado en nuestro organismo.

Dentro de las propiedades del Kéfir también podemos destacar que además de ayudar a regenerar la flora intestinal, contiene otros beneficios que pueden variar según la calidad de la leche con la que fue producido. Pero en líneas generales el Kéfir puede aportar calcio, magnesio, fósforo, vitaminas B y vitamina K, además de diferentes aminoácidos.

Por si fuera poco, además de esos aportes nutricionales, el Kéfir o yogur de Búlgaro también realiza aportes concretos en nuestro organismo, siendo una bebida recomendada para aliviar estreñimiento, dolores causados por antibióticos, mejorar la digestión en incluso restaurar las mucosas del estómago.

El Kéfir es sin duda una bebida que aporta un sinnúmero de beneficios y por tanto no debería resultar extraño que hoy en día se haya vuelto algo muy de moda, incluso podríamos decir que la fama del Kéfir más bien había tardado mucho en aparecer.

Tipos de Kéfir:

Se puede decir que existen tres tipos de Kéfir. Está por un lado, el que es tal vez el más popular, el Kéfir de leche. Como bien lo dice su nombre, el Kéfir de leche es aquel cuyo medio es la leche, por lo tanto, al ser fermentado, su sabor tiende a ser un poco ácido. Ese mismo Kéfir de leche es también llamado yogur de búlgaro, precisamente por ser un derivado lácteo.

También existe su presentación más simple que es la del Kéfir de agua. El Kéfir o búlgaro de agua es el mismo Kéfir pero en vez de ser preparado con leche resulta de ser mezclado con agua. Hay quienes prefieren el búlgaro de agua por ser menos espeso, menos ácido y de sabor más ligero.

El menos popular es el Kéfir o búlgaro de té. Esta presentación suele ser la más ácida de todas, incluso que la del Kéfir de leche. El búlgaro de té, por lo fuerte de su sabor, no es del agrado de muchos, o por lo menos no tanto como el Kéfir de leche o el búlgaro de agua.

La textura del Kéfir puede variar dependiendo de la preparación. Si en vez de búlgaro de leche preferiríamos un yogur de búlgaro, debemos prepararlo de una manera que espese más, es decir, con menos leche y más nodos de Kéfir, mientras que si lo deseamos más líquido, debemos entonces verter más leche y menos nodos de Kéfir.

Lo importante es que el Kéfir, ya sea de leche, de agua o de té, no varía en sus propiedades. Es decir, los tres tipos de Kéfir pueden aportar los mismos beneficios a nuestro organismo, así que el tipo de Kéfir que vayamos a consumir será una cuestión más de gustos y preferencias que de otra cosa.

Recetas con Kéfir:

Como el Kéfir se ha vuelto tan popular, se está dando en estos momentos un boom gastronómico alrededor del Kéfir o búlgaro. Cada día son más y más las recetas con Kéfir. Día tras día vemos en internet nuevas recetas para preparar Kéfir, lo que nos hace pensar que definitivamente el Kéfir o búlgaro es una bebida sana, nutritiva y altamente beneficiosa que llegó para quedarse.

Hasta los momentos no existe una comercialización tan industrializada como la hay con la leche, el yogurt y otros derivados lácteos, y resulta un poco sorpresivo que no se haya dado ya dados sus beneficios medicinales. Sin embargo, a continuación te mostramos algunos ejemplos de la numerosa lista de recetas que existen hoy en día para preparar Kéfir:

Gelatina de búlgaros

Bizcocho de Kéfir

Batido de Chirimoya con Kéfir

Helado de Kéfir limón

Salsa de Kéfir

Queso crema de Kéfir

Crepes de Kefir.

Como podrán ver, son muchas las recetas que se pueden ejecutar con Kéfir, y no solo son muchas sino que además son muy variadas también. Así que definitivamente el Kéfir o búlgaro no es solo una bebida muy nutritiva y saludable con aportes medicinales, sino que además puede tener diversas presentaciones adaptables a los diferentes gustos de cada persona.

A continuación te describimos paso a paso cómo preparar un pan de hamburguesa sin gluten donde la verdadera clave está en el Kéfir.

El pan de hamburguesa sin gluten es una alternativa ideal para quienes deseen comer una hamburguesa tan saludable como deliciosa.

Los ingredientes principales son:

70 g harina de avena

70 gramos de harina de arroz

60 gramos de harina de grano sarraceno

70 gramos de fécula de patata

10 gramos de lino molinado

200 ml de kéfir

2 cucharaditas azúcar

1/2 cucharadita sal

1/2 cucharadita polvo para hornear

1/2 cucharadita bicarbonato + vinagre

1 cucharada aceite de oliva

Los pasos para preparar tu propio pan de hamburguesa sin gluten son muy sencillos y te los detallamos a continuación:

Preparar la masa y dejarla a reposar 30 min.

Dividir en 5 piezas iguales

Extender con rodilla a tamaño de pan de hamburguesa.

Cocinar en sartén bien caliente en dos lados.

El relleno se hace según el gusto. Yo he puesto hamburguesa vacuna, berenjena planchada, mayonesa, mostaza y lechuga.

Como pueden ver, no es complicado ni difícil preparar recetas con Kéfir, y aunque siempre se le asocia con comida saludable, el búlgaro o Kéfir no tiene porqué ser una comida aburrida y de sabor poco apetitoso. Por el contrario, gracias a sus propiedades es un alimento que perfectamente encaja con casi cualquier tipo de receta, desde comidas saladas hasta postres.

El Kéfir de agua, el kéfir de leche, o cualquier otra presentación en la que usted desee degustar al Kéfir, son alternativas nutritivas que no puedes dejar de probar, y no solo porque estén de moda sino porque aportan toda una amplia gama de nutrientes que no puedes dejar pasar sin adquirir para tu propio beneficio.